Creencias y tabúes financieros

Publicado por Christian Velasco en

Si retrocedemos el tiempo algunas décadas y analizamos cómo fueron criados nuestros padres y abuelos podremos entender algunas creencias y tabúes financieros que aún rigen en la actualidad.

Infelizmente las generaciones que llegamos después, crecimos con estos limitadores que muchas veces nos impiden tener éxito y prosperar financieramente. En este post hablaremos sobre este tema y veremos cómo podemos librarnos de las creencias y tabúes financieros. 

Un poco de contexto histórico

Para tener una mejor comprensión del motivo de estos tabúes o limitadores financieros es importante entender el contexto histórico de la época en la que nuestros padres y abuelos crecieron. El periodo histórico al que nos estamos refiriendo es la segunda mitad del siglo XX y no cabe duda que fue una época de grandes cambios y acontecimientos. 

La finalización de la Segunda Guerra Mundial garantizó cierta paz y tranquilidad para la mayoría de los países de nuestro planeta. Sin embargo, uno de los grandes desafíos que se tuvo que enfrentar a partir de ese momento, era económico, pues varios países se tuvieron que reconstruir prácticamente desde las ruinas

Aunque los países de Latinoamérica no tuvieron participación directa en la Segunda Guerra Mundial, es lógico que el impacto posguerra fue global y la crisis económica y financiera se sintió en los 5 continentes

Aquí en nuestra región esa época se caracteriza por ser un período de gran inestabilidad política y social. Se vivió un periodo de polarización fruto del reflejo de la guerra fría entre Estados Unidos y la extinta Unión Soviética. 

En varios países de Latinoamérica hubieron periodos de dictaduras militares, conflictos y rebeliones sociales. Estos acontecimientos fueron acompañados de hechos devastadores para la economía, como hiperinflaciones con grandes desvalorizaciones monetarias

¿Y cuál es la relación con las creencias y tabúes financieros?

Quizás te estés preguntando, ¿qué tiene que ver toda esa historia con los tabúes sobre finanzas personales con los que fuimos criados?. Pues, la relación es directa y mucho más fuerte de la que te imaginas. 

Como ya mencionamos la segunda mitad del siglo XX fue una época con bastante inestabilidad política y económica. El reflejo de aquello es que nuestros padres y abuelos crecieron con un miedo muy grande principalmente sobre el sistema económico y financiero. No existía credibilidad en las instituciones que gerenciaban y cuidaban de la economía y del dinero de un país

El banco central y los otros bancos privados o estatales eran vistos como enemigos de la sociedad. Todo ese ambiente negativo instauró en nuestros antepasados una cierta desconfianza que ayudó a crear una serie de tabúes sobre finanzas y economía

Estos mecanismos de defensa quizás funcionaron y se aplicaron a la perfección para el contexto de la época. Sin embargo, en la actualidad podemos interpretarlos como grandes tabúes o limitadores sobre finanzas personales y educación financiera.

Bueno, vamos con nuestra lista de creencias y tabúes sobre finanzas personales:

1. El lugar más seguro para guardar dinero es debajo del colchón

Con seguridad conoces a alguien que pertenece a una generación más antigua que todavía cree y defiende que el lugar más seguro para guardar dinero, como se dice coloquialmente, es debajo del colchón. O sea guardar dinero en la propia casa, en cofres o en cajas fuertes. 

Como vimos existe un contexto histórico por detrás de esta creencia. El principal motivo que podemos destacar es la desconfianza que existía con el gobierno y con las instituciones del estado responsables de mantener la estabilidad económica del país. 

Pues varios países de nuestra región registraron episodios donde los gobiernos decidieron simplemente bloquear las cuentas bancarias de las personas, retuvieron su dinero y obligaron a las personas a prestar su dinero al estado, pagando intereses ínfimos e insignificantes. 

Uno de los hechos más recientes en nuestra región fue el Corralito Bancario que se suscitó en Argentina en el año 2001. Sin embargo, existen otros episodios similares como el de Brasil en 1990 y las constantes crisis económicas y políticas que se perpetraron entre 1960 y 1990 en varios países de Latinoamérica. 

Estos hechos hicieron que las personas tengan una desconfianza general por el sistema financiero y así las personas preferían guardar el dinero en sus casas. Claro vale mencionar que también la cantidad de bancos y servicios financieros era mucho menor hace 30 o 40 años atrás

Hoy en día no es que estemos libres de que estos episodios se repitan. Sin embargo, podemos afirmar que hay menos chances y probabilidades. De todas formas mantener el dinero en nuestras casas no es recomendable por una serie de factores, siendo los principales: 

  • Seguridad: estamos expuestos a robos y asaltos.
  • Conservación: el dinero se deteriora, caso no se encuentre almacenado en condiciones adecuadas. 
  • Inflación: el dinero en general pierde poder de compra en el tiempo, lo que se conoce como inflación. Al colocar nuestro dinero en un banco podemos obtener un interés que por lo menos cubra la inflación. 

2. El dinero trae consigo infelicidad y corrompe a las personas 

Nos criamos con la falsa imagen transmitida principalmente por novelas y películas donde las personas adineradas son los villanos de la historia. Acostumbramos asociar la riqueza y la abundancia a la avaricia, a la mezquindad y a la propia infelicidad

Aprendemos que los ricos son personas malas y ambiciosas, sin valores éticos, que no ayudan al prójimo y que su dinero normalmente proviene de explotar a otros o de alguna actividad ilícita.

También en varias situaciones hemos escuchado frases como: “fue el dinero que corrompió esa persona”, “la riqueza destruyó esa familia”, “el dinero es la raíz de todos los males” o “si no naciste rico, probablemente nunca serás rico”. 

Y así durante toda nuestra formación estamos expuestos a situaciones donde de alguna manera nos quieren demostrar que el dinero es algo malo y que las personas que lo poseen, generalmente son personas malas

Pues es un tabú que debemos trabajar y superar. En primer lugar, debemos desasociar la avaricia del dinero. Debemos ser consciente que es la falta de valores lo que nos hace malas personas, no la posesión del dinero.

El problema es que el dinero da cierta visibilidad a las personas. Por lo tanto, cuando por algún motivo una persona presenta una mejora financiera acostumbra tener una exposición mayor.

Lo que puede ocasionar que salgan a flote los valores errados que esa persona ya tenía antes de tener dinero. Solo que la sociedad tiende a asociar ese comportamiento errado al dinero. 

Lo que le falta a nuestra sociedad son valores éticos y que miren el dinero como una herramienta que puede mejorar la calidad de vida de la sociedad.

Que una persona obtenga dinero no significa que le está quitando a otra. Debemos aprender a ver el dinero como factor multiplicador. Es decir hacer que este se multiplique con el trabajo de las personas para poder distribuir más y mejor.     

3. Lidiar con dinero requiere mucho conocimiento técnico

Este es otro de los principales tabúes y limitadores financieros. Pues no es correcto afirmar que se requiere mucho conocimiento técnico para poder lidiar con dinero en forma eficiente. 

En realidad la base de todo el asunto relacionado a la prosperidad financiera está más asociado con educación financiera que con conocimiento técnico. Lo que necesitamos es tener desarrollados una serie de hábitos que nos puedan permitir crear esa relación saludable con dinero. 

Algunos de esos hábitos primordiales que necesitamos desarrollar es el de anotar nuestros gastos. Pues es muy importante tener claridad en dónde estamos destinando nuestro dinero, así es más fácil identificar en cuales puntos podríamos economizar. 

Otro hábito que necesitamos trabajar es el del ahorro, debemos acostumbrarnos a guardar dinero todo mes. Un porcentaje de nuestros ingresos deben ser destinados religiosamente para ahorrar

Existe una regla de oro para ahorrar te aconsejo seguirla. También es importante que estemos consciente que solo hay dos formas para incrementar los ahorros. La primera es disminuir los gastos y la segunda aumentar los ingresos. El mejor escenario posible es trabajar en mejorar las dos variables, ganar más y gastar menos.   

Después de aprender sobre educación financiera y de haber desarrollado los hábitos necesarios, recién podemos preocuparnos por la parte técnica sobre inversiones. Existen varias estrategias de inversión que podemos adoptar y seguir.

¿Estas estrategias de inversión van a requerir conocimiento técnico?. Desde luego que sí, sin embargo, no es algo que debería asustarnos, actualmente con el acceso a información esta tarea se simplificó bastante y se volvió accesible para todas las personas

Dos de los principales factores por los cuales las personas no invierten están relacionados a este tabú del conocimiento técnico. Por un lado, las personas acostumbran expresar que no invierten por falta de conocimiento y por el otro expresan tener miedo de perder su inversión.  

Solo recuerda que no se necesita ser un gurú financiero para invertir en la bolsa de valores. Tampoco se requiere experiencia en el mercado inmobiliario para invertir en bienes raíces. La información está ahí, disponible para todos, es solo ir atrás y empaparse un poco. 

Conclusión

Con este post abordamos algunas creencias y tabúes sobre finanzas personales. Cabe mencionar que no son los únicos, existen muchos otros. Sin embargo creemos que los limitadores financieros más relevantes son los 3 que destacamos. 

Primeramente la antigua y obsoleta creencia que el mejor lugar para guardar nuestro dinero es en algún lugar en nuestras casas. Pues como vimos es una opción que en la actualidad no tiene ningún sentido. 

El segundo tabú que vimos es que el dinero trae consigo infelicidad y este corrompe a las personas. Esta creencia sataniza la prosperidad financiera e infelizmente hace que las personas se alejen de sus sueños.

El último tabú que vimos es que se necesita de mucho conocimiento técnico o experiencia para poder invertir. Lo que en la práctica necesitamos es crear hábitos financieros que sean saludables desde el punto de vista financiero y aprender primero sobre educación financiera.  

Una vez hecho lo básico será mucho más fácil dar el siguiente paso que es invertir. El problema es que las personas quieren saltarse el primer paso y ahí realmente no solo será más difícil sino mucho más arriesgado

Espero que este post sea de tu agrado y que te ayude a vencer estos tabúes y limitadores financieros. No te olvides compartirlo, ayúdanos a que más personas no tengan la necesidad de decir “Como No Supe Antes”.